Aunque pareciera obsoleto mencionar hechos relevantes ocurridos en el siglo XVI; es importante hacerlo por estar estrechamente ligados al siglo XVII y XVIII, ya que siendo la Nueva España, el primer lugar donde aparecía la imprenta; cualquiera podría pensar lo beneficioso que pudo ser para esa sociedad y por consiguiente el avance literario y científico que con ello pudo obtener.
Más sin embargo la aparición de la Santa Inquisición impidió todo eso que en teoría pudiera ver ocurrido, bloqueando libros que a su criterio eran amenazas para sus intereses, dando como resultado un control religioso de las obras producidas.
Es cierto que hubo circulación de libros prohibidos y gracias a la corrupción y sobornos llegaron a manos de muchas personas, pero eso no cambio demasiado el entorno de la Nueva España.
Con un pueblo sometido y obligado a la evangelización, donde solo los Frailes y estudiantes de Colegios podían consultar los libros, y a su vez, sólo contadas personas tenían el acceso a todo el acervo, prosiguieron los años del siglo XVII y XVIII.
Como una mención, es la aparición de las marcas de fuego que ocuparon los monasterios para identificar los libros que poseían.
Sus bibliotecas fueron construidas con influencia Europea, teniendo libreros de madera montados en las paredes rodeando las mesas que ocuparían los usuarios y abarcando del suelo hasta el techo.
Mientras en Europa; Francia tiene la aparición del Neoclasicismo en el siglo XVIII; con la característica del racionalismo humano”, siendo básicas las bibliotecas, porque gracias a los libros las personas que los consultan analizan hechos y son capaces de hacer criticas en general.
domingo, 27 de mayo de 2007
jueves, 17 de mayo de 2007
Biblioteca del Colegio de San Juan de Letrán
En 1547 fue creado por el virrey Antonio de Mendoza el Colegio de San Juan el Bautista con el objetivo de proporcionar educación a los niños mestizos que vagaban entre los indios y los españoles.En su inicio pudo albergar un promedio de 80 muchachos. El plan de estudios dividía a los estudiantes en dos grupos: al primero tan sólo se les enseñaba doctrina cristiana y primeras letras; al segundo, integrado por los que se consideran los más inteligentes, se les preparaba en gramática, latín y filosofía para que ingresaran a la universidad. En el siglo XVIII se instauraron varias cátedras de filosofía y, pocos años después, de teología y jurisprudencia.Buscando nuevos aires este colegio se le une al de Corregidores de San de San Ramón Nonato por iniciativa del rector Juan Bautista Arecherreta (1816-1825).Felipe Teixidor, en su obra titulada "Ex libris y bibliotecas de México", expone un plano del Colegio en el siglo XVI; ahi, al lado de las habitaciones del rector, frente a la enfermería y frente a uno de los patios se encuentra la biblioteca.El local, en forma de rectángulo, es el más grande del Colegio. la biblioteca haya albergados libros de temas religiosos, gramaticales y textos de autores latinos.Gracias al Dr. Andrés Valdés, que solicitó libros decomisados a los jesuitas, es como para el siglo XVIII esta biblioteca ya contaba con una colección decorosa y útil.
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